Paso 1: buscar pintura
1.1. Busca la pintura por ti mismo. Lo lógico sería mirar en el Lidl, que tienen de todo, y en las droguerías más próximas. Bueno, pues en las droguerías más próximas nada de nada y en el Lidl no tienen de todo.
1.2. Pregunta a tus amigos.
Yo - ¿Sabéis dónde puedo comprar pintura?
Amigo 1 - En la droguería
Amigo 2 - En el supermercado
Yo - No, ahí ya he mirado
Amigo 1 - ¿Para qué quieres pintura?
Yo - Porque he hecho un desconchón en la pared
Chaval yanki que no se entera de nada porque hablamos sobre la pintura en español - ¿Qué pasa?
Yo (ahora en inglés) - Necesito pintura porque rompí la pared [¿alguien sabe decir "desconchón" en inglés?]
El yanki le pregunta algo al Amigo 2 (el mismo de los 500€, he respetado los números del otro post). Oigo la palabra "heroine" y lo siguiente que me dice el Amigo 2 es "le he dicho que te estás quitando de la heroína y por eso rompiste la pared". Le sigo el rollo, por lo que, a partir de ahora, soy heroinómana.
1.3. Aplica la lógica. Al final he localizado una tienda de bricolaje en la que vendían rodillos, pinceles y barnices. La pintura tiene que andar cerca.
Paso 2: comprar el material
La broma me ha salido por 8,45€. Eso sí, pintura acrílica, que paso de comprar disolvente y de que la habitación me huela a rayos durante varios días. Al final he comprado el color "blanco puro", con la esperanza de que la pared también sea de ese color.
Paso 3: buscar algo para abrir el bote de pintura
Una vez abierta la pintura, me doy cuenta de que es un suicidio subir la escalera con el bote abierto en la mano.
Paso 4: subir el material
Y volver a bajar a por la llave con la que he abierto la pintura, porque me la he dejado abajo.
Paso 5: tapar el desconchón
Y confiar en que no se note demasiado allá tan arriba.
jueves, 25 de junio de 2009
martes, 23 de junio de 2009
Da gusto cuando todo sale bien
Este finde me ha salido redondo: he suspendido alemán, he perdido uno de los trabajos que había encontrado (el otro lo perdí el martes pasado), mi vuelo ha salido de Barajas con seis horas y media de retraso y, al volver a casa, me encuentro que Frida (la planta) se ha largado. Menos mal que no he facturado, que lo mismo mi maleta termina en Lesotho.
Creo que debería echar una primitiva, que me noto en racha.
Creo que debería echar una primitiva, que me noto en racha.
jueves, 18 de junio de 2009
Qué divertido es viajar
Berlín me ha cambiado pero tampoco demasiado. Sí, es cierto, últimamente me siento algo menos borde, con menos complejos (o más impertinente, según se mire) y me caen bien los perros, hasta he jugado con algunos y les he dejado que me chupen la mano. Pero hay cosas que siguen igual. Por ejemplo, sigo sin soportar a los niños. Y da igual de que nacionalidad sean, que no hay manera.
En el vuelo de hoy, sin ir más lejos, me han entrado unas ganas terribles de pedirle permiso al sobrecargo para abrir la puerta de emergencia y lanzar por ella a un crío rubito británico. No es porque fuera británico o rubito, sino porque me lo han colocado detrás en el avión y me ha venido dando tooooooodo el trayecto Berlín-Madrid (1.866km, 2 horas y 55 minutos).
La criatura ya tiene una edad, que yo lo he visto tirando de una mini-maleta con ruedas en la puerta de embarque. Niño, si puedes llevar tu propia maleta, puedes estar tranquilito durante un vuelo y dejarme vivir durante tres horas. Yo no sé por qué sus padres pensaron que no tenían suficiente con tres hijos, se podrían haber ahorrado el cuarto.
Para un futuro: si en algún momento de mi vida tengo que hacer un vuelo de 3 horas o más, recordadme que lleve tapones para los oídos. O, al menos, que recargue la batería del iPod antes de salir de casa.
En el vuelo de hoy, sin ir más lejos, me han entrado unas ganas terribles de pedirle permiso al sobrecargo para abrir la puerta de emergencia y lanzar por ella a un crío rubito británico. No es porque fuera británico o rubito, sino porque me lo han colocado detrás en el avión y me ha venido dando tooooooodo el trayecto Berlín-Madrid (1.866km, 2 horas y 55 minutos).
La criatura ya tiene una edad, que yo lo he visto tirando de una mini-maleta con ruedas en la puerta de embarque. Niño, si puedes llevar tu propia maleta, puedes estar tranquilito durante un vuelo y dejarme vivir durante tres horas. Yo no sé por qué sus padres pensaron que no tenían suficiente con tres hijos, se podrían haber ahorrado el cuarto.
Para un futuro: si en algún momento de mi vida tengo que hacer un vuelo de 3 horas o más, recordadme que lleve tapones para los oídos. O, al menos, que recargue la batería del iPod antes de salir de casa.
miércoles, 17 de junio de 2009
De exámenes
No puede ser que en un año haya perdido la costumbre de estudiar y hacer exámenes. Qué rápido se estropean las mentes, madre mía. Espero que con los exámenes de la EOI se cumpla la profecía de los exámenes de la DGT: un día o dos antes de presentarse al examen y aprobar, todo el mundo hace un test de prueba desatroso. ¿Será cierto o me saldrá igual de mal y tendré que ir a septiembre?
Aviso: no se admiten comentarios condescendientes.
Aviso: no se admiten comentarios condescendientes.
martes, 16 de junio de 2009
Hagas lo hagas, ponte bragas
Porque las bragas son muy importantes. Tanto, que la mujer de mi jefe, aprovechando que les quedan dos semanas de tener becaria en casa, ha decidido hacer un estupendo y maravilloso libro con dibujos de bragas.
Cuando me contaron que esta mujer era pintora, pensé que se dedicaba a los cuadros raros. Ya sabéis esos llenos de rayajos y colorines que cuestan 10€ (con marco) en el Ikea y un pastizal en las galerías de arte. Pero no, resulta que ha decidido hacer una serie de dibujos de bragas, juntarla con fotos antiguas (seguramente compradas en el rastro de los domingos) y meter todo eso en un libro. Pues bienvenido sea, siempre es mejor que escanear avioncitos.
Pues eso, que al final me he tirado todo el día retocando bragas con el Photoshop. Es una tarea muy divertida que le recomiendo a cualquiera que tenga un rato libre. Me lo he pasado tan bien, que no podía dejar de compartir esta experiencia con vosotros.
Y ahora es cuando todos os cagáis en mi padre por teneros todo el día con la intriga y por haceros pensar que era una historia interesante. Siempre podéis releer el post de los rusos.
Cuando me contaron que esta mujer era pintora, pensé que se dedicaba a los cuadros raros. Ya sabéis esos llenos de rayajos y colorines que cuestan 10€ (con marco) en el Ikea y un pastizal en las galerías de arte. Pero no, resulta que ha decidido hacer una serie de dibujos de bragas, juntarla con fotos antiguas (seguramente compradas en el rastro de los domingos) y meter todo eso en un libro. Pues bienvenido sea, siempre es mejor que escanear avioncitos.
Pues eso, que al final me he tirado todo el día retocando bragas con el Photoshop. Es una tarea muy divertida que le recomiendo a cualquiera que tenga un rato libre. Me lo he pasado tan bien, que no podía dejar de compartir esta experiencia con vosotros.
Y ahora es cuando todos os cagáis en mi padre por teneros todo el día con la intriga y por haceros pensar que era una historia interesante. Siempre podéis releer el post de los rusos.
domingo, 14 de junio de 2009
Russendisko
Parte 1: discusión cultural
Dos y media de la tarde, cine en Kastanienallee. Antes de que empiece la peli ("El cielo sobre Berlín"), hablo sobre el plan de la noche con dos amigos españoles.
Amigo 1 - Está noche vamos al Kaffee Burger
Amigo 2 (coge una revista y busca el programa) - Está noche hay Russendisko, con Kaminer y Gurzhy
Yo - ¿Kaminer? ¿Wladimir Kaminer?
Los dos amigos flipan.
Yo (modo Lauripedia on) - Es un escritor ruso que vive en Berlín y tiene un libro que se llama precisamente Russendisko
Amigo 2 - Lo mismo en sus ratos libres es DJ
Yo (modo Lauripedia off) - Pues lo mismo
Efectivamente, busqué al señor en Google y los sábados pincha música rusa en el Kaffee Burger.
Parte 2: making friends (rusos)
Me dispongo a subir las escaleras de salida del metro, cuando alguien me para.
- Disculpa
- ¿Sí?
El chaval saca un papel con un croquis de tres calles y una parada de metro de Berlín
- ¿Sabes cómo se llega a esta dirección?
- Un momento...
- Se llama Burger...
- ¡Kaffee Burger!
- ¡Sí! ¿Lo conoces?
- Voy al Kaffe Burger
- Hoy hay Russendisko ¿hablas ruso?
- No [nota mental: aprender ruso]
Da la casualidad de que no tengo ni #∂¢ idea de cómo se va. Como soy una mujer de recursos, saco mi callejero de Berlín y busco la dirección que le habían dado al chavalín ruso en el croquis.
- ¡Gracias! ¿Esperas a alguien o vienes ya?
- Tengo que esperar a mis amigos, lo siento
- Vale. ¡Muchas gracias! ¡Adiós!
- De nada. ¡Adiós!
Parte 3: la música rusa, la música española y el ska
Por sorprendente que parezca, la música rusa se parece (y mucho) al ska. Lo bueno es que no hace falta saber bailar, con saltar y dar palmas de vez en cuando vas que te matas. Así pasa, que esta noche he dormido como un angelito.
Aparte del notable parecido con el ska, los tres españoles que fuimos al cine por la mañana pudimos encontrar parentesco con varias canciones españolas. Entre ellas, Veo veo, La cabra y Bares, qué lugares (y NO estábamos borrachos). Encontrar la similitud fue fácil y divertido. Lo complicado fue explicarles a la rusa, el yanki y la holandesa que venían con nosotros de qué nos reíamos.
Parte 4: "la dictadura de la figa"
La holandesa y la rusa ligaron, así que me quedé con los dos españolitos y el yanki. Y, hablando de todo un poco (concretamente, de lo bien que les había salido la noche a las otras dos chicas), salió la teoría (made in Italy) arriba mencionada. Se puede resumir en algo así como que las tías decidimos una noche de juerga si queremos pillar cacho o no y que en Italia son las mujeres las que mandan en las familias, en las casas y en las parejas. Eh, que eso no lo dije yo, fue uno de los españoles.
Amigo 2 - Te apuesto 500€ a que, si quieres, follas esta noche
Yo - Los 500€ me vendrían de puta madre pero no te voy a aceptar la apuesta. A ver, es una cuestión de estadística: ¿cuántos tíos puede haber aquí? No creo que todos me dijeran que no.
El debate sobre estadística y rechazo continúa durante un par de minutos más, sin llegar a ninguna conclusión nueva. Volvemos un rato a bailar (saltar) más música rusa y al rato decidimos largarnos a casa, así que voy al ropero a recuperar mi cazadora.
Chico ruso monísimo - Hallo!
Yo - Hallo! [nota mental: aprender ruso]
Lamentablemente, el chaval acababa de llegar al bar. El amigo dejando la cazadora en el ropero y la cerveza intacta le delataron. Y yo tampoco tenía el cuerpo para más juerga en ese momento. Intercambiamos un par de palabras más en alemán (entre ellas "por favor", "gracias" y "adiós") y me largué pensando en mi camita y mi pijama.
Una vez fuera, ya de día (cosas del horario continental, tampoco era tan tarde), me reencuentro con los dos españoles y el yanki, que me estaban esperando en la puerta.
Yo - Creo que acabo de perder la oportunidad de entrarle a un ruso
Amigo 2 - Me debes 500€
Dos y media de la tarde, cine en Kastanienallee. Antes de que empiece la peli ("El cielo sobre Berlín"), hablo sobre el plan de la noche con dos amigos españoles.
Amigo 1 - Está noche vamos al Kaffee Burger
Amigo 2 (coge una revista y busca el programa) - Está noche hay Russendisko, con Kaminer y Gurzhy
Yo - ¿Kaminer? ¿Wladimir Kaminer?
Los dos amigos flipan.
Yo (modo Lauripedia on) - Es un escritor ruso que vive en Berlín y tiene un libro que se llama precisamente Russendisko
Amigo 2 - Lo mismo en sus ratos libres es DJ
Yo (modo Lauripedia off) - Pues lo mismo
Efectivamente, busqué al señor en Google y los sábados pincha música rusa en el Kaffee Burger.
Parte 2: making friends (rusos)
Me dispongo a subir las escaleras de salida del metro, cuando alguien me para.
- Disculpa
- ¿Sí?
El chaval saca un papel con un croquis de tres calles y una parada de metro de Berlín
- ¿Sabes cómo se llega a esta dirección?
- Un momento...
- Se llama Burger...
- ¡Kaffee Burger!
- ¡Sí! ¿Lo conoces?
- Voy al Kaffe Burger
- Hoy hay Russendisko ¿hablas ruso?
- No [nota mental: aprender ruso]
Da la casualidad de que no tengo ni #∂¢ idea de cómo se va. Como soy una mujer de recursos, saco mi callejero de Berlín y busco la dirección que le habían dado al chavalín ruso en el croquis.
- ¡Gracias! ¿Esperas a alguien o vienes ya?
- Tengo que esperar a mis amigos, lo siento
- Vale. ¡Muchas gracias! ¡Adiós!
- De nada. ¡Adiós!
Parte 3: la música rusa, la música española y el ska
Por sorprendente que parezca, la música rusa se parece (y mucho) al ska. Lo bueno es que no hace falta saber bailar, con saltar y dar palmas de vez en cuando vas que te matas. Así pasa, que esta noche he dormido como un angelito.
Aparte del notable parecido con el ska, los tres españoles que fuimos al cine por la mañana pudimos encontrar parentesco con varias canciones españolas. Entre ellas, Veo veo, La cabra y Bares, qué lugares (y NO estábamos borrachos). Encontrar la similitud fue fácil y divertido. Lo complicado fue explicarles a la rusa, el yanki y la holandesa que venían con nosotros de qué nos reíamos.
Parte 4: "la dictadura de la figa"
La holandesa y la rusa ligaron, así que me quedé con los dos españolitos y el yanki. Y, hablando de todo un poco (concretamente, de lo bien que les había salido la noche a las otras dos chicas), salió la teoría (made in Italy) arriba mencionada. Se puede resumir en algo así como que las tías decidimos una noche de juerga si queremos pillar cacho o no y que en Italia son las mujeres las que mandan en las familias, en las casas y en las parejas. Eh, que eso no lo dije yo, fue uno de los españoles.
Amigo 2 - Te apuesto 500€ a que, si quieres, follas esta noche
Yo - Los 500€ me vendrían de puta madre pero no te voy a aceptar la apuesta. A ver, es una cuestión de estadística: ¿cuántos tíos puede haber aquí? No creo que todos me dijeran que no.
El debate sobre estadística y rechazo continúa durante un par de minutos más, sin llegar a ninguna conclusión nueva. Volvemos un rato a bailar (saltar) más música rusa y al rato decidimos largarnos a casa, así que voy al ropero a recuperar mi cazadora.
Chico ruso monísimo - Hallo!
Yo - Hallo! [nota mental: aprender ruso]
Lamentablemente, el chaval acababa de llegar al bar. El amigo dejando la cazadora en el ropero y la cerveza intacta le delataron. Y yo tampoco tenía el cuerpo para más juerga en ese momento. Intercambiamos un par de palabras más en alemán (entre ellas "por favor", "gracias" y "adiós") y me largué pensando en mi camita y mi pijama.
Una vez fuera, ya de día (cosas del horario continental, tampoco era tan tarde), me reencuentro con los dos españoles y el yanki, que me estaban esperando en la puerta.
Yo - Creo que acabo de perder la oportunidad de entrarle a un ruso
Amigo 2 - Me debes 500€
viernes, 12 de junio de 2009
Dos meses
Sin darme cuenta, ayer hice dos meses en Berlín. Tengo excusa: estoy liada con los ya mencionados exámenes de alemán y tengo que estudiar muuuuucho más de lo que creía en un principio. Bueno, como dicen por ahí, "impossible is nothing". Vamos, que si un argentino con problemas de crecimiento ha llegado al Barça yo puedo aprobar la escuela de idiomas.
Y ahora, al igual que en el post del mes pasado, vamos a hacer balance:
- He visitado la East Side Gallery (la parte conocida del muro). Conocía el que está al lado del Ministerio de Hacienda, que es feo y sin pintadas, pero no es lo mismo.
- Por fin encontré un compañero de tandem normal. El chaval se está pegando la vida padre (lleva tres viajes desde que me lo asignaron) y esta mañana me ha mandado un mensajillo a Facebook diciéndome que en España estáis a 37 grados (unos tanto y otros tan poco).
- Un señor italiano reclamó mi paternidad durante una barbacoa, con una notable falta de éito.
- He ido con abrigo varios días en pleno mes de junio... y sigo preguntándome cómo puede ser que en abril hiciera más calor que ahora.
- Ya sé qué edad tiene mi hermanito alemán negro con rastas.
- He sobrevivido a dos conferencias en alemán sobre poesía conceptual.
- Repetí el tour por Berlín que hice el primer mes, esta vez con compañía (éramos 4).
- Nada más terminar el tour arriba mencionado, vi lo que es la lluvia cuando cae en serio. Tan en serio, que tardamos tres horas llegar a un sitio que estaba a 10 minutos.
- Sé dónde venden los mejores cereales del mundo. Sólo diré que son de galleta de chocolate... rellenos de chocolate.
- He hecho cosas que negaré el resto de mi vida. Concretamente, haber animado al Barça durante la final de la Liga de Campeones y haber programado páginas web que violan todos y cada uno de los principios básicos del diseño.
Hale, este ha sido mi segundo mes. Espero que lo hayáis disfrutado.
Y ahora, al igual que en el post del mes pasado, vamos a hacer balance:
- He visitado la East Side Gallery (la parte conocida del muro). Conocía el que está al lado del Ministerio de Hacienda, que es feo y sin pintadas, pero no es lo mismo.
- Por fin encontré un compañero de tandem normal. El chaval se está pegando la vida padre (lleva tres viajes desde que me lo asignaron) y esta mañana me ha mandado un mensajillo a Facebook diciéndome que en España estáis a 37 grados (unos tanto y otros tan poco).
- Un señor italiano reclamó mi paternidad durante una barbacoa, con una notable falta de éito.
- He ido con abrigo varios días en pleno mes de junio... y sigo preguntándome cómo puede ser que en abril hiciera más calor que ahora.
- Ya sé qué edad tiene mi hermanito alemán negro con rastas.
- He sobrevivido a dos conferencias en alemán sobre poesía conceptual.
- Repetí el tour por Berlín que hice el primer mes, esta vez con compañía (éramos 4).
- Nada más terminar el tour arriba mencionado, vi lo que es la lluvia cuando cae en serio. Tan en serio, que tardamos tres horas llegar a un sitio que estaba a 10 minutos.
- Sé dónde venden los mejores cereales del mundo. Sólo diré que son de galleta de chocolate... rellenos de chocolate.
- He hecho cosas que negaré el resto de mi vida. Concretamente, haber animado al Barça durante la final de la Liga de Campeones y haber programado páginas web que violan todos y cada uno de los principios básicos del diseño.
Hale, este ha sido mi segundo mes. Espero que lo hayáis disfrutado.
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